Cada conducta tiene un contexto, una función y una historia de aprendizaje. Por eso, antes de plantear cualquier intervención, realizamos una valoración global del perro y de su entorno.

No trabajamos únicamente sobre lo que el perro hace, sino sobre qué está provocando esa conducta, qué la mantiene y qué necesita cambiar para mejorar la situación de forma estable.

Evaluación inicial

Recogemos información sobre el perro, su historia, rutinas, entorno, experiencias previas, estado emocional, relaciones sociales y situaciones en las que aparece la conducta que preocupa a la familia.

Observamos también factores como:

  • antecedentes y desencadenantes de la conducta;
  • intensidad, frecuencia y duración;
  • señales corporales y emocionales;
  • capacidad de recuperación;
  • nivel de activación;
  • estrategias que utiliza el perro ante una situación;
  • consecuencias que pueden estar reforzando o manteniendo el problema.

Cuando existen indicios de dolor, enfermedad o cualquier otro factor orgánico que pueda estar influyendo en la conducta, recomendamos valoración veterinaria antes o durante el proceso.

Análisis del caso

Con la información obtenida elaboramos una hipótesis sobre por qué aparece la conducta y qué factores están contribuyendo a mantenerla.

Dos perros pueden ladrar, tirar de la correa, gruñir o reaccionar ante otros perros por motivos completamente diferentes.

Por eso no aplicamos protocolos cerrados únicamente en función de la conducta observable.

Primero buscamos comprender el caso.

Gestión del entorno

En muchos problemas de conducta, intervenir no significa empezar inmediatamente a exponer al perro a aquello que le resulta difícil.

Puede ser necesario modificar temporalmente distancias, espacios, rutinas, interacciones o determinadas situaciones para reducir el estrés, evitar que el problema continúe repitiéndose y crear unas condiciones adecuadas para el aprendizaje.

Gestionar no significa evitar el problema para siempre.

Significa preparar el terreno para poder trabajarlo correctamente.

Plan de intervención

Diseñamos un plan adaptado al perro y a la realidad de su familia.

Según el caso podemos trabajar sobre:

  • regulación emocional y niveles de activación;
  • tolerancia a determinados estímulos;
  • habilidades sociales;
  • autocontrol;
  • comunicación perro–familia;
  • conductas alternativas;
  • habituación y exposición progresiva;
  • modificación de asociaciones emocionales;
  • manejo de correa y paseo;
  • autonomía;
  • frustración;
  • convivencia;
  • prevención y gestión de conflictos.

Las sesiones se plantean de forma progresiva, respetando el umbral y la capacidad de aprendizaje del perro en cada momento.

Aprendizaje y generalización

Que un perro consiga realizar un ejercicio durante una sesión no significa que el problema esté resuelto.

El aprendizaje debe trasladarse progresivamente a diferentes contextos, distancias, estímulos y situaciones de la vida cotidiana.

Por eso avanzamos de forma gradual, aumentando la dificultad únicamente cuando el perro dispone de herramientas suficientes para afrontar el siguiente paso.

Trabajo con la familia

La intervención no termina cuando acaba la sesión.

Una parte fundamental de nuestro trabajo consiste en enseñar a la familia a interpretar mejor al perro, anticiparse a determinadas situaciones y saber cómo actuar en el día a día.

Explicamos qué estamos trabajando, por qué lo hacemos y qué objetivos perseguimos en cada fase.

El objetivo no es generar dependencia del profesional, sino proporcionar herramientas para que la familia pueda gestionar cada vez mejor las situaciones por sí misma.

Seguimiento y adaptación

La conducta no evoluciona siempre de forma lineal.

Revisamos el progreso, analizamos las dificultades que aparecen y adaptamos el plan cuando es necesario.

Los tiempos dependen del perro, del problema, de su historia de aprendizaje, del entorno y de la posibilidad de aplicar las pautas en el día a día.

No buscamos únicamente cambiar una conducta. Buscamos comprender qué hay detrás de ella y construir alternativas que