Creemos que el paseo es una oportunidad única para fortalecer el vínculo y la comunicación con tu perro. Descubre cómo nuestros paseos educativos transforman la rutina diaria en un aprendizaje valioso para ambos.
Un paseo es mucho más que avanzar de un punto a otro
Un paseo no consiste únicamente en avanzar sin tirar de la correa.
Durante la salida el perro explora, recoge información, toma decisiones, gestiona estímulos y aprende constantemente de lo que ocurre a su alrededor. Por eso trabajamos el paseo como una parte importante de su bienestar y de la convivencia diaria.
¿Qué es un paseo educativo?
Es una sesión individual en un contexto real en la que observamos cómo se desenvuelve vuestro perro durante la salida y trabajamos las dificultades que aparecen en vuestro día a día. Podemos intervenir sobre aspectos como el uso de la correa, la comunicación con el guía, la atención, la exploración, la gestión de estímulos, los encuentros con otros perros o personas y la capacidad de recuperar la calma después de una situación intensa.
No buscamos un paseo técnicamente perfecto. Buscamos un paseo que funcione para ese perro y para esa familia.
La correa no debería ser nuestra única forma de comunicación
Cuando constantemente tenemos que frenar, tirar, dirigir o corregir mediante la correa, estamos perdiendo muchas oportunidades de comunicarnos de otra manera. Durante las sesiones podemos trabajar señales de orientación, cambios de dirección, llamadas, regulación de distancias y otras herramientas que permitan intervenir antes de que sea necesario recurrir a la tensión física.
La correa sigue siendo una herramienta de seguridad. Pero no debería tener que hacerlo todo.
Explorar también forma parte del paseo
Olfatear, detenerse, observar, elegir recorridos o investigar el entorno no son interrupciones del paseo. Son parte de él. La libertad tampoco significa ausencia de límites. Podemos ofrecer elección dentro de un contexto seguro y enseñar al perro cuándo puede explorar libremente y cuándo necesitamos caminar juntos, reducir distancia o continuar.
Adaptados a cada pata y cada persona
Dos perros pueden tirar de la correa de la misma manera y hacerlo por motivos completamente diferentes. Uno puede querer llegar a un olor, otro puede intentar alejarse de algo que le preocupa y otro puede haber aprendido simplemente que tirar le permite avanzar. Por eso primero observamos qué está ocurriendo, cuándo aparece la conducta y qué función puede estar cumpliendo. A partir de ahí decidimos qué herramientas y aprendizajes pueden ser útiles en ese caso concreto.
El objetivo también es que tú aprendas
Durante las sesiones trabajamos para que puedas interpretar mejor lo que ocurre durante el paseo y tomar decisiones antes de que una situación se complique.
Aprenderás a gestionar la correa, utilizar mejor las distancias, reconocer señales corporales y saber cuándo intervenir, cuándo ofrecer más libertad y cuándo simplemente ayudar al perro a salir de una situación.
Porque el objetivo no es que el paseo funcione únicamente durante una sesión, sino que dispongáis de herramientas que podáis aplicar después en vuestro día a día.
¿El paseo se ha convertido en una fuente de conflicto?
Cuéntame qué ocurre durante vuestras salidas y valoraremos por dónde empezar.